La serigrafía

serigrafia

La Serigrafía es un proceso antiquísimo de estampación. Más concretamente se trata de un proceso permeográfico porque se vale de un marco con una tela de malla fina tensada encima que deja pasar la tinta por las partes correspondientes al grafismo e impide el paso de la misma por todas las partes que no lo contienen. La imagen se obtiene forzando el paso de la tinta por las partes abiertas de la malla con la ayuda de una espátula de goma, también llamada racleta, quedando así depositada sobre el soporte en que se aplicó. Las principales características de la serigrafía son su extremada calidad final, el control de la opacidad y la posibilidad de obtener colores muy vivos.

Las técnicas serigráficas más antiguas provienen de la cultura oriental. En la actualidad se cree que las primeras impresiones fueron realizadas por los nativos de las islas Fiyi, en el año 3000 a. C., utilizando hojas de plátano agujereados para la distribución de las tintas.

Según una leyenda, en la antigua China, se utilizaban cabellos de mujer entrelazados a los que les pegaban papeles, formando dibujos, que luego laqueaban para que quedaran impermeables. Posteriormente se cambió el material por la seda y de ahí proviene su nombre: sericum (seda, en latín) graphe (escribir, en griego).

Las primeras estampaciones en tela con esta técnica que se conocen datan del siglo XIX y fueron elaboradas en Francia, concretamente en la zona de Lyon, dando origen al sistema de estampación conocido como estampación a la lionesa.

El desarrollo de la Publicidad y el trabajo industrial en serie a partir de los años 50 del siglo pasado, convirtieron a la serigrafía en el sistema de impresión indispensable para todos aquellos soportes que por la composición de su material, forma o tamaño no se adaptan a las máquinas de impresión de offset, huecograbado, flexografía, etc. La impresión por serigrafía es el sistema que ofrece mayores posibilidades, pues prácticamente no tiene ningún tipo de limitaciones.

En los años 60, artistas americanos que practicaban el hiperrealismo y el Pop-Art, tales como Andy Warhol, Roy Lichtenstein, T. Wesselman fueron los precursores e impulsores de esta técnica como parte de su obra. Otros pintores como Kandinsky, Okamoto, Vasarely, Miró, Tapies, Dalí, Soto, Feitó, Rolando Faba, y un largo etcétera utilizan o han utilizado la serigrafía como forma de reproducción de sus obras.

Hoy día la perfección de esta técnica es prácticamente absoluta. Se trabaja sin dificultad con tramas de 60 líneas por centímetro. Tiene mayor calidad cromática y resistencia que otros sistemas y ofrece la posibilidad de aplicar capas de tinta de 300 micrones lo que nos permite conseguir acabados espectaculares.

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